Un estudio reciente ha demostrado que la combinación de enzalutamida y talazoparib como tratamiento inicial puede aumentar la supervivencia en más de un año en hombres con cáncer de próstata metastásico.
Esta terapia dirigida representa una esperanza importante para quienes enfrentan esta enfermedad en etapa avanzada. A diferencia de los tratamientos tradicionales, esta opción ataca directamente las células cancerosas con menos daño colateral.
Aunque aún no está disponible de forma universal, su aprobación podría marcar un punto de inflexión en la oncología masculina. ¿Qué opinan sobre los avances en terapias dirigidas? ¿Creen que este tipo de tratamientos debería ser más accesible?


