Un estudio realizado en el Reino Unido con más de 85,000 adultos mayores demostró que realizar actividad física de intensidad leve o moderada a diario puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer.
Sorprendentemente, la cantidad de pasos diarios parece tener más impacto que la intensidad del ejercicio. Esto desafía la idea de que solo el ejercicio intenso es beneficioso.
Para muchos pacientes y sobrevivientes, esta noticia es alentadora, ya que sugiere que incluso caminar puede ser una forma efectiva de prevención. ¿Cómo incluyen la actividad física en su rutina? ¿Qué consejos darían a quienes están en tratamiento o recuperación?


